Capítulo 3 (1)

Somos el sentimiento más impuro que tu piel haya podido sentir, pero estamos limpios, libres de cadenas de falsos metales. Somos la sombra que te cobija, la misma que te da frío, la misma de la que sospechas. Somos el suspiro de alivio que tanto anhelas, el golpe que deseas dar, el hechizo que puede matar, la palabra que puede resucitar. Somos lo que buscas. Somos lo que odias, y amas.Y no nos importa. Seguiremos así, paso por paso, urdiendo y ayudando a esta hilvanada ciudad a ser un lugar donde poder mirar al cielo y no sentir el escalofrío y el miedo de que alguien se acerque y te apuñale.Representamos la libertad, y representamos la justicia. Pues nuestros eslabones, unidos entre sí, atacan, nunca atan.Y dime buen señor, que andas por la calle con cierta altanería, ¿a quién le debes tu vida? Y dime pura niña, que sonríes y saltas, ¿a quién le debes tu inocencia? Y dime atractivo cantante, que cantas y apasionas a las muchachas, ¿a quien le debes tu posición?Somos el grito de desesperación que se convierte en ayuda. Y escucha.¿Te das cuenta?Todo está en silencio.Estás solo en medio de la ciudad.Te damos miedo. Mejor. Eso pretendemos.Ten en cuenta, que sin nosotros, no llegarás muy lejos.Aquí, donde la oscuridad se convierte en placer, están tus verdaderos protectores.Y lo mejor es que mientras a tu oído llega un murmullo y temes por tu vida, mientras piensas que todo se acaba, mientras le echas la culpa a los demás, mientras tus pies rozan la soledad, mientras rechazas lo urbano, nosotros, las bandas, somos tu mano.Porque somos dioses, cada uno de nosotros, y todo lo demás no importa. Somos los Eslabones de Libertad.Sin saberlo, nos rezas.
 
 
Éstas fueron las palabras que mi líder quería poner al principio. Eso he hecho. No sé como debería seguir, al igual que no conozco el motivo por el que estoy escribiendo esto, además de por una simple orden que obedeceré, me cueste lo que me cueste.
Quizás deba explicar ciertas cosas para que así pueda entenderme, querido lector, si es que esta especie de diario alguna vez llega a manos de alguien.
Soy el miembro de la única banda urbana de la ciudad de Demie, llamada “Eslabones de Libertad”. No tenemos nombre cuando estamos juntos, no lo necesitamos. Apodos y poco más nos identifican con claridad. Yo soy Literato, pues me encanta leer y, como puedes apreciar, escribir.
Pero no me he puesto, bolígrafo en mano, cuaderno sobre la mesa, porque yo haya decidido hacerlo. Como antes he mencionado, ha sido mi jefe, mi líder, quien me lo ha ordenado. Por favor, no pienses mal. He aceptado con gusto este mandato: Escribir día a día cada una de las cosas que le ocurra a la banda.
También me ha dicho que debo estar con él siempre que pueda, pero la mayoría de las veces oculto, como un espía, camuflándome o disfrazándome. Eso, a mi manera, también sé hacerlo.
¿Quién es mi jefe?
Lo llamamos Blanco. ¿Cuál es el motivo? No lo sabemos. Fue su deseo. No contaré como es él. Ya lo descubrirás.
Por si eres de otra ciudad, de otro país, de otro continente, o incluso de otro mundo –cosa que dudo-, te describiré la ciudad en la que habito, nuestro campo de batalla.
Demie es la capital de Demial. Debido a eso, su grandeza y su riqueza son complicados de calcular. Está dividida en tres zonas, marcadas imaginariamente por los ciudadanos:
La zona de los ricos. Casi a las afueras de la ciudad, al este. Grandes mansiones se dejan contemplar, y dos enormes edificios, alejados entre sí. Estos últimos son los colegios privados más prestigiosos del país, en continua rivalidad. Si te fijas, lejos, verás la Universidad de Demie. No pertenece a ninguna zona, es un lugar de jóvenes, para los jóvenes, tanto de espíritu, como de físico.
La zona obrera. El norte y el centro está atestado de empresas, tiendas, etc., donde la gente trabaja o va a divertirse. El ocio es lo primero, aunque la rutina nos esté recordando que estamos condenados a vivir en un bucle del que pocos podremos escapar. Si miras al cielo, verás varios edificios rasgar el cielo. Allí, al sur, donde estas estructuras apenas tienen diez pisos, es donde viven los de clase media.
La zona negra. Solo con decirte el nombre, puedes intuir, aunque sea por encima, de que va la cosa, ¿me equivoco? Conflictiva, llena de camellos, ladrones, drogadictos… y nosotros.
Sí, nosotros. No estamos dentro de ninguno de esos puntos. Somos algo más, como sombras. Hace tiempo seguíamos el mismo camino que el peor de los asesinos, ahora somos… casi héroes.
Amigo, o amiga mía, espero que estés cómodo, pues voy a contarte, a mi manera, qué es “Eslabones de Libertad”.
 

6 comentarios para “Capítulo 3 (1)”

  1. monique Dice:

    Como ya te he dicho me encanta, sobre todo el principio. Espero que sigas pronto. Un beso

  2. Magui Dice:

    Jajajaja…Me hace gracia porque es una especie de apéndice. Esto es a lo que me refería cuando decía “meter el apéndice dentro del texto” porque ya sabes que con la mala memoria que tengo se me olvidan las cosas rapidísimo. Además, cuando leo estas cosas dentro de la historia me acuerdo mucho mejor de ellas que si leo una lista de nombres que son nuevos para mí con sus respectivas explicaciones. Besos

  3. Poio Dice:

    Cada vez se complica más esto. Ya son tres historias a la vez, o sea que de verdad da para largo la historia. Yo escribí una historia con 5 protagonistas y se me hizo tan larga que terminé matando a 4 :P A lo Stephen King.

    sevemos

  4. sinblancaporelmundo Dice:

    Pásate por mi bitácora. Para ti hay parte de un premio colectivo.

  5. aydsu Dice:

    Dios DIOS! esto avanza y yo sigo por el vídeo ese que han puesto !! xD
    BUeno …. el comentario era para…

    ¡¡Darte premio Calidez!! Que aunque sea ficción, aquí tb se transmiten sentimientos ;)
    Pásate por mi blog para saber más :D

  6. Geanrose Dice:

    Me gusta , me gusta :D , esto cada vez se pone mas interesante

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