Después repasamos los asuntos que se habían expuesto en la reunión anterior. Una tanda de diálogos similar a la vista, donde se afirmaba, se confirmaba, o se modifica cierta información. Pronto nos dedicamos a hablar del dinero que habíamos blanqueado en los comercios que están bajo el control de los eslabones: algunos restaurantes, y establecimientos de comida rápida.
Nos sentimos dueños de Demie, casi como héroes. Hacemos nuestra propia ley. En algunas ocasiones incluso con el apoyo de la policía, aunque quizás porque nos tienen miedo, sin ellos saber que nosotros temblamos como influidos por un terremoto invisible al escuchar una sirena de policía.
Mejor así. En la ignorancia reside la felicidad de la mayoría de los habitantes de esta prospera ciudad. Así sea.
No hubo ningún punto más. Al final solía ceder la palabra al resto de los miembros, por si querían proponer algo, o por si conocían de alguien que pudiese ser miembro. Ese día no se dio el caso, salvo que antes de salir Blanco me llamó, y cuando todos se hubieron ido establecimos una corta conversación.
-No te entretendré mucho tiempo. Literato, eres alguien de confianza para los eslabones, ¿verdad?
-Sí, claro-afirmé.
-¿Has notado algo extraño últimamente?
Es cierto que tenemos cierta confianza entre nosotros, pero sabemos muy bien que si nos pillan, estaremos más de un año en la cárcel, por lo que nuestras palabras suelen estar teñidas de nerviosismo y dudas, al igual que los pensamientos que brotaban en ese momento.
-No, la verdad es que no… Hemos venido todos, y los problemas se han resuelto bastante bien. En la anterior reunión lo mismo. Va todo como la seda.
Asintió, algo decepcionado.
-De acuerdo. ¿Cuánto tiempo libre tienes, Literato?
-Últimamente poco. Pero por los eslabones… lo que haga falta. Solo trabajo a la hora de blanquear el dinero, y me gustaría aportar algo más…
-Escribe.
-¿Cómo?
-Quiero que escribas. Para nosotros, para los eslabones. Quiero que hagas un diario donde cada día imprimas en él lo que nos ocurra, ¿de acuerdo? En él escribe lo que creas conveniente, no habrá restricciones. Nadie, salvo tú, debe tener acceso a ese diario, que debe ser escrito a mano. Pero, por favor, que refleje nuestro espíritu.
Ya es tarde, y mañana por la noche debemos reunirnos. Cuando vuelva, ten por seguro que tendrás más información.
Por cierto, antes de que se me olvide, hoy es “12 de Octubre”.
13 de Octubre.
Casi rozando la medianoche, llegando de manera inconsciente al futuro, me mantengo casi frío, exhausto de emociones. Me siento confundido, extremadamente perdido. Blanco tenía razón, algo estaba pasando, y no he conseguido darme cuenta. Sin embargo, he seguido al lado de mi jefe, y así será siempre.
Maldita sea, me estoy adelantando.
Afina tus oídos porque esto es, al menos para mí, muy impactante.
Abril 4, 2008 a las 3:16 am |
Sólo una cosa: si el diario es escrito, de poco le va a servir al “lector” afinar sus “oídos”
Después bien como siempre.
sevemos
Abril 4, 2008 a las 1:28 pm |
Poio hijo, a veces tienes unos comentarios que te luces. Bueno por mi todo esta bien excepto….El tamaño de la letra, que no sé por qué lo has bajado esta vez. Besos
Abril 4, 2008 a las 4:42 pm |
Magui, al menos que tengas más de 50 años no voy a permitirte que me llames hijo
Pero supongo que es por la “calidez” de estos comentarios que Yonamoe me entregó ese premio. Y para agrandar el tamaño de la letra Ctrl y la tecla +.
Eso es tototodo, amigos
sevemos